como si se tratara de una macumba con efectos inmediatos, a pesar de la distancia, Cocaina Miss se trasformo en tinta sobre papel. Solo me basto publicarla en mi blog, luego que un amigo me insistiera de meter algo nuevo en ese espacio -no vaya a ser que por improductividad me abandonen los mios, que se aquite la pluma y no vuelva a escribir mas, o me la expropien y listo- y la magia llego.
quizas fue tomasito o isabelita, que escucharon mis plegarias y de una forma que no me esperaba conjuraron mi presencia en Caracas en forma de verbo. Para que se me agote la tristeza, esa que apachurra los sentimientos en el pecho y nace de la ausencia.
pero, volviendo a la macumba literaria, el cuento mencionado vio la imprenta y anda de mano en mano , en la ciudad de la que soy,(aunque no tenga la calidad necesaria y me avenguence tanto)junto a los textos de un monton de gente querida y talentosa que se empeño por casi un año en los talleres de escritura creativa del Celarg.
Poesia, ensayo, narrativa y dramaturgia, son algunos de los generos que nos dedicamos a leer, y con los que inmediatamente nos pusimos a experimentar.
Yo, una vez, estuve con Bracho en el de Periodismo Literario, y en esa segunda aventura de "taller literario" quise meter mano a la dramaturgia, por esa obsesion mia de querer escribir teatro. Pero en cambio la narrativa me sedujo una vez mas, como tantas otras, y termine asistiendo a las reuniones de Wilfredo Machado. Los jueves en la tarde, si no recuerdo mal.
Cada encuentro cerraba con unas birras en las tantas tascas de Chacao y deliciosas discusiones sobre la palabra. La palabra gente, esa es la salvacion. El puente que nos une con el otro, el vaso comunicante que nos hara resolver nuestras diferencias.
Debo, sinceramente, aceptar que estar ahi, en ese lugar y con esa gente, cambio mucho mi vida. y ahora, indudablemente, me hace creer (mas?!) en las sorpresas del destino.
bravo por lucy, la cocaina miss.
lunes, noviembre 20, 2006
lunes, noviembre 13, 2006
Cocaina Miss

(otro refrito)
En la esquina, Lucy maquilla de alegría sus labios. Está desfilando un modelo de satén negro, con imitaciones de diamantes y un escote recto. Tiene las piernas cansadas de tanto pararse en el mismo lugar. Los tacones le dejan al descubiertos las uñas, pintadas de rojo, que seducen a las miradas que bajan hasta el suelo prometiéndoles la gloria empacada en una caricia. La pasarela está iluminada y la música silencia los posibles gritos violentos de la noche. Porque esta es una noche tan linda, que cualquiera de nosotras podría ganar.
La competencia se ha puesto dura y eso pone a Lucy de un humor que no vende. Hay que sonreír, grande y siempre, hasta que se sequen los dientes. Hay que lucir hermosa, irresistible, a pesar de la lluvia y el cansancio, porque esos otros que miran detrás del vidrio son implacables. Son víboras, con ojos fijos y lenguas venenosas, que atacan sin saber, sin que les importe nada. No conocen de circunstancias ni de almas. Sólo de mordidas y cuerpos.
Hay quienes dicen que lo hacen por putas, que en el fondo les gusta que las vean así, que las vivan y la imaginen; otros se secan las lagrimitas y le dan la espalda a su propia lástima. Pero todos tienen sus apuestas sobre el escenario. ¿Quién ganará? Como en todo, la que más aguante. En eso Darwin no se equivocó.
Lucy saca la polvorera de la cartera dorada que le regaló la mamá. Se la dio hace cinco cumpleaños, en su fiesta de quince, después que se fueron sus amigas y se apagó la música. Antes de que entrara Lucho, el nuevo candidato a padrastro. Lucy no puede llorar porque el llanto se le pone negro y le mancha la cara. Y en los concursos no se llora.
Trata de taparse las ojeras pero es imposible. El polvo que tiene sólo sirve para inhalar y está escondido en una bolsita, detrás del espejo, el mismo que guarda los reflejos más patéticos de su imagen. La coca baja el nudo que tenía atravesado en la garganta mientras las luces se encienden y sigue el espectáculo.
Adelante se paró un carro. No es de utilería. Parece un modelo de este año, rojo como las uñas de sus pies. Lucy sigue desfilando sobre el asfalto. Se acerca a él dando pasos rítmicos y calculando la tierra firme entre los charcos, evitando llenarse de barro los tacones. Puede que en esta noche tan linda ella sea la escogida y en el hotel que está en la esquina este de la 4ta transversal de la avenida Libertador, no pueden darse cuenta de que no se lo esperaba.
martes, noviembre 07, 2006
Alberto Barrera Tyszka ganador del Premio Herralde de Novela
El jurado de la 24a. edición del Premio Herralde de Novela decidió otorgar ese prestigioso galardón a la novela La enfermedad, de Alberto Barrera Tyszka, siendo la primera vez que un venezolano se hace acreedor de ese premio otorgado por la editorial española Anagrama.
El Premio Herralde de Novela, con una dotación de 18.000 euros, recibió en su 24a. convocatoria 172 originales de los cuales fueron seleccionadas El espejo de los tiempos futuros, del mexicano Felipe Nogeles (pseudónimo); La enfermedad, del venezolano Alberto Barrera Tyszka; Muerte de un murciano en La Habana, de la cubana Teresa Dovalpage; Que la tierra te sea leve, del peruano Ricardo Sumalavia; Búnker, de Javier Salinas, y Paisaje perdido, de María Tena, siendo la obra de Barrera Tyzska la seleccionada por el jurado compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enrique Vila-Matas y el editor Jorge Herralde, para recibir el galardón. Sólo 6 latinoamericanos han sido galardonados con este premio a lo largo de sus veinticuatro ediciones: el peruano Alonso Cueto (2005); el mexicano Juan Villoro (2004); el argentino Alan Pauls (2003); el chileno Roberto Bolaño (1998); el peruano Jaime Bayly (1997), y el mexicano Sergio Pitol (1984). Con este galardón, Barrera Tyszka pasa a integrar el “Club Anagrama” compartiendo el catálogo de una de las editoriales independientes más prestigiosas de lengua castellana con autores como Paul Auster, Martin Amis, Antonio Tabucchi, Truman Capote, Patricia Highsmith, Alfredo Bryce Echenique, Roberto Bolaño y Augusto Monterrorso, entre otros.
En la edición anterior, donde ganara la novela La hora azul, del peruano Antonio Cueto, el venezolano Oscar Marcano estuvo entre el grupo de 17 finalistas, con su novela Puntos de sutura. La buena noticia para los venezolanos en este momento se llama: La enfermedad. Felicitaciones a Barrera Tyzska.
(De Ficcion Breve)
El Premio Herralde de Novela, con una dotación de 18.000 euros, recibió en su 24a. convocatoria 172 originales de los cuales fueron seleccionadas El espejo de los tiempos futuros, del mexicano Felipe Nogeles (pseudónimo); La enfermedad, del venezolano Alberto Barrera Tyszka; Muerte de un murciano en La Habana, de la cubana Teresa Dovalpage; Que la tierra te sea leve, del peruano Ricardo Sumalavia; Búnker, de Javier Salinas, y Paisaje perdido, de María Tena, siendo la obra de Barrera Tyzska la seleccionada por el jurado compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enrique Vila-Matas y el editor Jorge Herralde, para recibir el galardón. Sólo 6 latinoamericanos han sido galardonados con este premio a lo largo de sus veinticuatro ediciones: el peruano Alonso Cueto (2005); el mexicano Juan Villoro (2004); el argentino Alan Pauls (2003); el chileno Roberto Bolaño (1998); el peruano Jaime Bayly (1997), y el mexicano Sergio Pitol (1984). Con este galardón, Barrera Tyszka pasa a integrar el “Club Anagrama” compartiendo el catálogo de una de las editoriales independientes más prestigiosas de lengua castellana con autores como Paul Auster, Martin Amis, Antonio Tabucchi, Truman Capote, Patricia Highsmith, Alfredo Bryce Echenique, Roberto Bolaño y Augusto Monterrorso, entre otros.
En la edición anterior, donde ganara la novela La hora azul, del peruano Antonio Cueto, el venezolano Oscar Marcano estuvo entre el grupo de 17 finalistas, con su novela Puntos de sutura. La buena noticia para los venezolanos en este momento se llama: La enfermedad. Felicitaciones a Barrera Tyzska.
(De Ficcion Breve)
miércoles, noviembre 01, 2006
en el kiosco mas cercano
jueves, octubre 26, 2006
sacando fiesta

"No estaba nada mal la muchacha", cuentan los residentes de Manchetà, un pueblito colombiano que esta convulsionado por el paso de una fem fatale. Una mujer que en 2 dias se acosto con 15 hombres. Sin importar color de piel, estatura, partido politico ni saldo en la cuenta corrienta. Dicen que estuvo presa un par de horas por estar amenanzado a un grupèo de mujeres con un cuchillo. Pero la dejaron pronto en libertad. No estaba nada mal la muchacha repitieron los policias que la arrestaron y que no vieron en ella mas que una coqueteria exagerada, unas ganas de amor (para no ser vulgar) que a primera vista parece inofensiva.
Sin embargo, cuando la amante en cuestion tiene una enfermedad venerea, y el acto sexual es sin proteccion alguna, el panico es automatico. Hoy, Manchetà vive el miedo de que una epidemia se haya expandido entre todos aquellos que fueron a la cama con Lina. Y las y los que siguieron la cadena, colchon de por medio.
Varias de las pruebas de VIH que se estan realizando de forma masiva en la poblacion -y sus alrededores- resultadon negativas, pero los expertos dicen que no es un resultado definitivo de la inmunidad a la enfermedad, que debn pasar varias semanas para repetirla de nuevo y conrroborar que es un pueblo libre del Sida.
De Lina, solo quedan algunas fotografias donde se ve alta con su pelo pintado.
Quien sabe a que otro pueblo estara andando
miércoles, octubre 25, 2006
rosario tijeras
martes, octubre 24, 2006
viernes, octubre 20, 2006
pulido poeta

estos acontecimientos -como tambien los tristes- son los que me provocan la nostalgia. son los que me hacen sentir la ausencia de mi ciudad, de mis autores, de mis amigos. jose pulido, uno de mis narradores-periodistas preferidos, se revela poeta. y toca la ciudad, uno de los temas que nos esta mas a piel. he aqui unos versos, a los que tuve acceso gracias a analitica.com:
"Me mordió la avenida Baralt / la tarde del viernes / culebra atragantada / de buhoneros y carros / mujeres sin milagros / buscando templos / en el infierno de la bisutería”
"el autobús de medianoche se vacía en la parada / un hombre quiere vomitar / una voz femenina se queja / y gorgotean las alcantarillas / no hay relinchos / no huele a pastos verdes y extensos / no hay rocío / olvídate de las frutas silvestres / no hay peces ni tigres ni venados / no es posible tantear un nido colgante / hago un esfuerzo al besarte con el alma”.
“hay bullicios de panadería / una mujer recién bañada / baja la calle cantando / alguien rompe una botella contra la acera / en lo más profundo de la intimidad y de la sabiduría filosófica / nada puede superar la combinación de sudor y vellos púbicos / todo Petare, toda calleja, la dorada carne de la ciudad / el espíritu bisutero de la urbe / saltan como un cohete de fiesta patronal”.
"Una desventura baja en ascensor / y otra desventura / inunda el quiosco / de la Plaza Venezuela / mi perfil pasa / sobre un cementerio de aborígenes y españoles / soy un peregrino de vidriera”.
A veces amo la carretera / que hay dentro de mí / y el amargo contacto de la muchedumbre”.
“La ciudad exige un perdón y un latigazo”.
lunes, octubre 16, 2006
la mirada de diane arbus

hay que ver "fur". para darse cuenta que los errores se pueden corregir. errores como los de la kidman (que si, ya tiene una cuenta corriente del tamanho adecuado para hacer peliculas con lars von tier y para llevar adelante producciones como esta) y para aprender a vivir, como la fotografa diane arbus, que en un momento de su vida decide dejar todo (familia, esposo, padres, casa, etc) para seguir su inspiracion artistica. y no para ser famosa o reconocida. en esa epoca no existian esas ansias. ella se lanza al vacio solo para calmar el llamado de la creacion, que le respirava dentro. y hay que reconocer que en la decada de los 50', un acto como este es mas que valentia. un poco de locura tiene. pero como siempre, al final los que reconocen esa locura, y no se empecinan en ignorarla como otros, tocan un estado al que algunos ni suenhan.
si una mujer como diane arbus tuvo el coraje de tomar la camara fotografa y registrar esa mirada extravagante del mundo que le pertenecia, no existen excusas.
luego si, la tipa se termino suicidando pero ese es otro tema.
aunque no se vea "fur", igual hay que escuchar los instintos creativos, no se pueden callar los suenhos. de lo contrario se convierten en pesadillas permanentes, que nunca nos dejaran vivir.
la kidman, debo admitir, se las trae. no solo por divorciarse del cruise (brava!) sino por interpretar bien personajes de tal profundad, como virginia woolf y diane arbus. nicole, me trago mis prejuicios hollywoodenses contigo.
viernes, octubre 06, 2006
sudamerica

per Valerio Giardinelli*
Io arrivo in sudamerica, e ovviamente lo faccio con un piccolo aeroplano su una pista di terra battuta in mezzo ad una immensa coltivazione di banane.Ovviamente tutti, anche gli addetti all'aeroporto, indossano un immenso cappello bianco, da noi detto "panama", a falde larghe, ed hanno strabilianti camicie a fiori. Quasi tutti fumano il sigaro.
Subito fuori dall'aereoporto ci sono frotte di donne sudamericane: Bellissime, abbronzate e che ballano anche in mezzo alla strada.
Nella piantagione di banane, c'è un vecchio con pochi denti che appena mi vede alza la testa dal suo lavoro e mi saluta con ampi gesti e urlando qualcosa in spagnolo.
Scopro solo dopo che, data la notoria accoglienza e simpatia dei sudamericani, mi stà offrendo un rum anche se sono le 12.00 del pomeriggio.
Ma non tutto è oro quello che luccica. Il figlio di quel contadino è un narcos, ricchissimo, spietato e che guida, abbigliato di una sola cannottiera bianca ma con capelli e baffi perfettamente impomatati (con la brillantina) una lunghissima macchina tutta nera.
Dietro la piantagione di banane movimenti sospetti: agenti della CIA preparano un golpe. Ma stanno per salutarsi, ormai si è fatto tardi e in sudamerica la sera tutti vanno a ballare in piccole taverne di legno, con le lucine di natale appese tutto l'anno, dove le solite donne ballano ancora meno vestite di quanto non fossero di giorno, ed un cameriere pancione offre mojito a tutti.
Ah! Ecco una cosa che mi sono dimenticato: chi non fuma enormi sigari fuma marjuana. Ma forse mi confondo con il mio viaggio (immaginario) in Jamaica...
Allora, c'è un imprevisto a questo punto della storia.
Per un motivo che non conosciamo ma non ci riguarda, arriva la polizia. I poliziotti sembrano tutti uguali al Sergente Garcia di zorro, ma molto più cattivi. Hanno tutti (perchè poi?) i baffi e enormi manganelli.
Siccome in Sudamerica non c'è un gran rispetto dei diritti (umani, politici e via dicendo) nel giro di 3 minuti mi ritrovo su una vecchia Jeep che fà un sacco di fumo, tra due gemelli garcia diretto alla stazione di polizia. E dire che stavo per provarci con una delle eterne ballerine…
La stazione di polizia è un buco con le pareti bianche scrostate e una cella di sicurezza con le sbarre tutta sporca. Due poliziotti stanno menando di brutto uno legato ad una vecchia sedia di legno....
Il capo della polizia di sudamerica ovviamente è tutto sudato e ha un ventilatore puntato in faccia. Oltre che una pistola carica sul tavolo. Secondo me è colpa di quella della CIA che ho visto...
Fuori dalla stazione c'è una lunga fila di donne piegate dagli anni e dalla fatica del lavoro nei frutteti che piange e chiede la restituzione di un figlio.
Ah! Qui in sudamerica con qualche soldo occidentale puoi ottenere quello che vuoi. Passando ho visto una enorme villa. Mi dicono sia di un mafioso europeo che ha fatto fortuna trafficando droga e ora vive qui, ma prima ci viveva un criminale di guerra nazista nascosto qui per anni...
Praticamente da quando sono arrivato non ho visto computer, ed alla radio danno sempre la stessa musica, ovviamente latioamericana.
Ci sono un sacco di mosche e insetti che ronzano intorno alla radio a batteria che gracchia.
Vediamo... ogni tanto ho visto per strada qualcuno bere del succo con la cannuccia direttamente da un frutto maturo...Frutti tutti tondi enormi e coloratissimi.
Sai che arrivando ho anche visto un pappagallo? Si, in sudamerica è pieno di pappagalli. E di palme.
Però ho visto frotte di bambini correre per strada. Tutti con la faccia sudata e sporca, la camicia strappata e i pantaloni corti. Qualcuno aveva le scarpe, ma rotte.
Appena arrivato tutti mi giravano attorno per portarmi e bagagli e avere qualche soldo. Ma avevano tutti degli occhi bellissimi.
*giovane promessa della narrativa italiana
(la fotografia è di Luis Alejandro Sandoval bambino di 13 anni -con bellissimi occhi- che ha participato al programma Silo-Ve: un'aventura in cui bambini di una 'favela' colombiana combatono la violenza attraverso la fotografia)
jueves, septiembre 28, 2006
sin comentarios

(porque la palabra escrita es una vaina seria, uno no se libera, uno termina esclavo y verdugo. porque de lo escrito -tambien sobre nosotros- nadie nos puede liberar)
"Titulo
Trilogía de la juventud urbana
Autor
E. León, Darío Carpio, Rossana Miranda
Año de la publicación
2004
Editorial
Fundarte
Edición
Cuadernos de dif. No. 272
Detalle
Tres historias premiadas en el Primer Concurso de Cuentos Juveniles 2003 y que vienen a dar fe del embrión literario de nuestro país. Asistimos entonces, con estas historias, a lo que pudiera ser un reflejo del drama de la violencia citadina; también, podemos ver el inic1o de la escritura de una joven que al encontrar un diario siente amorosa y poéticamente un nuevo devenir en su vida; y por último, un efecto quizás de la literatura fantástica trata de recrear los vaivenes de la lectura".
(del lamentable portal de Fundarte, Alcaldia del Municipio Bolivariana Libertador)
roberto echeto
miércoles, septiembre 27, 2006
otro mundo (interior) es posible

(leer con "prometo ser" de ely guerra como musica de fondo)
PROMETO:
- despertarme temprano
- tomar el te verde, que segun daniela (gozate tokio linda), me hara bien
- leer un poco de poesia en las manhanas (y algun dia, quien sabe, si me levanto bien temprano, hasta podre escribir un poco antes de salir al trabajo -sonhar no cuesta nada!-)
- desayunar despacio, sin carreras
- disfrutar la ducha de agua tibia(ahora si funciona el calentador!), porque es el unico momento en que mi cuerpo toma aire, goza su desnudez
- vestirme bien, porque siempre he sido coqueta y este no es el momento para dejar de serlo.
- maquillarme (que el mundo espere, solo me tardo dos minutos)
- dar toques de Vocalise de Shisheido, mi perfume.
- leer la narrativa que me espera en la cartera un rato mientras voy en el metro (todos lo hacen roma, asi sea por dos estaciones nada mas)
- trabajar, porque en la dificultad se crece el hombre.
- leer, si, y escuchar de ideologias, pero no creer que entre tantas individualidades sedientas de poder, de ascenso, el mundo pueda cambiar. cambiamos nosotros, cada uno de nuestros mundos interiores. solo asi, uniendonos en masa, se puede cambiar despues EL MUNDO.
- reflexionar sobre mi pais, mi continente, porque la distancia es solo una medida psicologica que me impuso el destino. y nada es para siempre.
- tomar mucha agua.
- comer un helado por ahi.
- o me tomo un aperitivo en unos de esos bares simpaticos del centro que me gustan, en los que uno se puede sentar a leer, o a escuchar musica.
- pasear por algun museo, de esos en los que entras gratis o pagas barato el ingreso. en las salas me esperan warhol, haring, y hasta botero
- contemplar roma, que se las supo jugar conmigo. (quien lo iba a decir).
- llamar a mi hermana,a todos los que amo.(desde el centro de comunicaciones donde el indiano es super barato!)
- correr un poco, dandole vueltas a paso de trote al olimpico
- ponerle agua a las plantas (prometo que no se volvera a morir la menta, lo prometo!)
- preparar cenas ricas, porque me voy a empenhar en la cocina, no puedo seguir comiendo mal (y menos en Italia)
- leer todos los libros que quiero, nadie me lo prohibe
- escribir, esa historia que tengo dentro y que pone a mi vida en puntos suspensivos
- descansar en suenhos, porque la vida se va con cada sol y la noche es de ovejitas y amor, no de suspiros
- y actualizar regularmente mi blog, claro.
lunes, septiembre 25, 2006
terrible 13 - manifiesto nadaista

a gonzalo arango, a 30 anhos de su muerte
"Desde nuestra aparición en el infierno de la sociedad colombiana, ha crecido una rosada ola de maldad en los espíritus. Una oscuridad terrible se cierne sobre nuestros corazones que encarnan el peligro de un nuevo amor hacia la historia.
A temprana edad conocimos el gusto de la grandeza y de la fama, y sin pedirle permiso a los oráculos nos erigimos en los profetas del mal y de la destrucción.
Hemos gozado de la admiración frenética de la juventud, que ve en nosotros la encarnación de un oscuro heroísmo.
Hemos desertado nuestros amores, credos, fanatismos, esperanzas, recuerdos y felicidades, no por otros idealismos, sino a cambio de nada, o por una oceánica indiferencia.
Consideramos que ya era demasiado tarde para luchar, triunfar, pensar, amar, trascender y ser formales como seminaristas, porque vivimos tiempos de terror y muerte, y las estrellas del cielo han sido sustituidas por temibles signos anunciadores de guerras atómicas y aniquilamientos terrestres.
Nos convencimos que la vida era breve y que no había tiempo sino de vivir y no complicarnos con las causas de los humanistas y los redentores.
Entonces legitimamos una vez más el sentimiento de que era el hombre la pasión y el centro del universo, y consagramos nuestra vida a rendirnos una adoración limitante con la idolatría.
A partir de esta reivindicación de nuestras prodigiosas desilusiones, hemos emborrachado nuestros cuerpos hasta la locura...
Hemos crucificado nuestros sexos en las caderas de lolitas y proxenetas...
Hemos viajado en alguna dirección huyendo de nosotros mismos, sin rumbo, sin destino, porque el hombre no tiene sino sus dos pies, sus zapatos rotos, y un camino que no conduce a ninguna parte...
Hemos ido a reposar en los pinares nocturnos fuera de la ciudad agobiados por la angustia, la soledad y el aburrimiento...
Hemos hecho fogatas en la oscuridad, y asado en las brasas un recuerdo de amor, o un pedazo de ternera...
nos hemos amado sin pasión bajo el fuego trepidante de las locomotoras, porque lo que verdaderamente amábamos no era digno de nosotros... nos hemos desvestido bajo el foco de bujías glaciales de luz y mirado nuestro sexo como un gusanito triste... nos masturbamos con sadismo y brutalidad y a ese acto solitario consagramos un amor puro y esquizofrénico...
Hemos dormido en nuestros cuartos tristes como en las oscuridades del topo, sin importarnos que el mundo sigue girando movido por un misterioso mecanismo...
Hemos bailado danzas locas con negras sudorosas bajo el resplandor de las antorchas en la selva, o bajo biliosas bujías de prostíbulo...
Hemos alabado a los pederastas que se besan a la luz pública del sol desafiando los sexos y el rubor de los policías que guardan la moral pública...
Hemos hecho conspiraciones con el hampa para que realicen impunemente sus violaciones, sus incendios, sus genocidios, sus profanaciones, sus asesinatos y sus hurtos...
Hemos convidado a los garitos a nuestras amistades reputadas para que los desplumen los tahures con barajas marcadas, y luego hemos repartido las ganancias...
Hemos destruido los lampararios del templo en la oscuridad límite del alba para esquivar la mirada iracunda de los dioses dormidos...
Hemos robado en el comercio lo que necesitaba el apetito y apedreamos las vitrinas inaccesibles a nuestro deseo...
(...)
nos hemos cansado de amar en lechos católicos y en lechos mercenarios, y en el colmo del hastío ensayamos el odio y la indiferencia sádica hacia los sexos.
Hemos elegido en cambio las vulvas de las ranas o el sexo hiriente de las lechuzas por parecernos de sexualidad más idealista....
Hemos prometido la desesperación y la muerte, porque la felicidad y la vida son heredad común de los idiotas y de los cocheros...
Creemos enormemente en la santidad del crimen y hemos crucificado en altares de sangre a nuestars vírgenes para que regresen Atila, Nerón, Eróstrato, Judas, y todos los asesinos de la historia...
Hemos deseado instaurar un gobierno que sea superior en crueldad a todas las tiranías criminales...
Hemos deseado que sucumban los débiles, los justos, los desheredados, los puros de corazón y los imbéciles...
Hemos añorado en calidad de hombres libres el retorno implacable de la inquisición, de las persecusiones y de las pestes mortíferas que han azotado a la humanidad para que el espíritu sea ungido por la sangre y el sufrimiento...
nos hemos orinado en los asfaltos calientes para ver ascender el humo en forma de plegaria hasta cielos de creencias contradictorias....
dejamos de creer en los dioses vencidos por la máquina para revertir nuestro ateísmo militante en la adoración de las locomotoras y los cohetes de velocidades supersónicas y ultraluminosas...
hemos comulgado, orado sin fe, profanado y blasfemado para desafiar la indignación de los dioses y para que lo divino penetre nuestra carne miserable así sea a través del rayo o del remordimiento...
hemos padecido la miseria con un odio a muerte por el Capital, pero no trabajamos porque el trabajo es atentatorio contra la poesía y contra la dignidad humana...
(...)
somos partidarios de las guerras termonucleares y de las armas radioactivas, y estamos políticamente de parte de la potencia que quiera destruirnos y estallarnos como una bomba de jabón en un día pálido de la primavera...
hemos dudado de toda fe, de toda verdad revelada y heredada, no creemos en nada, ni siquiera en nosotros, pero hemos ratificado la bondad de nuestros instintos insaciables, y la confusión maravillosa de la esperanza...
hemos conservado la sangre fría ante las desgracias innumerables de nuestro tiempo...
hemos predicado la necesidad del suicidio y regalamos la receta de nuestros venenos letales. Festejamos la muerte de esas víctimas que sucumben ante la evidencia de nuestras predicaciones malignas y nos regocijamos porque no despertarán nunca más en la eternidad...
Hemos hecho el amor en sitios prohibidos para prolongar el espasmo y los sacudimientos ante el peligro, y nos han encarcelado por aplicar la estética en el erotismo. Porque nos hemos amado bajo los vientres chispeantes de las locomotoras, en los confesionarios, las tumbas putrefactas, los sanitarios públicos, los ascensores, las terrazas celestes, los anfiteatros con los muertos, y bajo los semáforos que iluminan nuestros cuerpos semidesnudos en la semioscuridad acechada por los serenos y las sirenas de los altos hornos industriales...
Hemos destruido ídolos de barro y plomo por el solo placer de destruir y renegar de las tradiciones, de los santos y de los héroes...
Hemos hecho una literatura alucinada convocando las inmundicias, las libertades, las dudas, los furores y las iniquidades, y nos hemos escandalizado con el poder de nuestro genio negativo...
Somos de una raza nueva que santifica el placer y los instintos, y libra al hombre de los opios de la razón y de los idealismos trascendentes...
Todo lo que tenemos para ofrecerle a la juventud es la locura, pues es necesario enloquecernos antes de que llegue la guerra atómica. El hombre será aniquilado por el hombre. La humanidad borrará en un segundo la historia infame que escribió en un millón de años.
Nosotros nos apresuramos a saludar regocijados su desaparición, y nos vomitamos jubilosamente en su inútil historia de miles de siglos. Estamos asqueados, y nos negamos a sobrevivir en esa ilustre inmundicia...
el sol nace siempre según su eterna costumbre sobre la cima de las cordilleras, pero nunca lo vemos porque nos levantamos cuando estalla con los últimos arreboles el alba eléctrica de la nueva noche.
Estamos aterrados de nuestra maldad y solicitamos al Estado que abra para nosotros los manicomios, los presidios y los reformatorios, porque somos geniales, locos y peligrosos, y no encontramos otros sitios más decentes para vivir en la sociedad contemporánea.
Todavía ustedes los moralistas, los racionalistas y los estetas se estarán preguntando: "Y más allá del horizonte de la locura ¿cuál es realmente el fin del nadaísmo?" Y nosotros diremos: "El Nadaísmo no tiene fin, pues si tuviera fin, ya se habría terminado".
Nosotros nos contentamos con progresar devotamente hacia la locura y el suicidio. Hacemos el mal, porque el bien no sienta a nuestro heroísmo."
viernes, septiembre 22, 2006
El fuego trangresor de "Shanghai Baby"

Se que es un refrito pero queria que este texto estuviera aqui...
Reseña de "Shanghai Baby" de Wei Hui (Planeta Internacional, 2000)
"- ¿Quién eres tú?- preguntó en voz baja. Asustada, pensé un rato. Una sensación de oscuridad tierna y amarga me envolvió. De pronto no supe qué contestarle a esa anciana cansada y desesperada.
- Sí, ¿quién soy? ¿Quién soy yo?"
Luego de una incesante búsqueda introspectiva que se extiende por más de 250 páginas, arribar a este final resulta desalentador. Y no porque las líneas de "Shanghai Baby" de Wei Hui se hayan tornado pesadas o insulsas sino porque, en esa realidad que existe fuera de la literatura, la pregunta quién eres también tiene esa respuesta.
Esta controversial obra fue catalogada de decadente, viciosa y pornográfica, por lo que se prohibió en China luego de que se vendieran 80 mil libros en dos semanas. Una hoguera con 40 mil ejemplares de "Shangai Baby" ardió en una plaza pública comenzando el siglo XXI, tras ser considerada esclava de la cultura extranjera. Pero la llama, como es de suponerse con las creaciones que generan polémica, no quedó allí. El fuego de "Shanghai Baby" se extendió por el mundo hasta traducirse en 24 idiomas, convertirse en un éxito editorial en Europa y pasar a ser la novela más leída de China con más de dos millones de ejemplares piratas corriendo de mano en mano.
Wei Hui, con 29 años, narra la historia de Nike, una aspirante a escritora a quien sus amigos llama Cocó, por la diseñadora Cocó Chanel, que en pocas líneas se asoma como la propia Wei y que en el Epílogo final del texto lo confiesa de viva voz. Cocó, en una crisis creativa que a la vez es de identidad personal, cuenta los conflictos por los que atraviesa con su pareja, Tiantian, un joven vulnerable y tierno que la satisface en espíritu pero no sexualmente. “Mis dedos frotaron furtivamente la flor inflamada entre mis piernas. El orgasmo vino de repente, y un espasmo se expandió por todo mi cuerpo. Retiré los dedos empapados de mi hendidura sensible y, fatigados, me los llevé a la boca. Con la lengua degusté el sabor dulce, crudo, melancólico, el sabor más verdadero de mi cuerpo. El rayo de luz de luna desapareció de la sábana y la pequeña serpiente se desvaneció como una voluta de humo".
Las inconformidades y desavenencias se demuestran de forma corriente hasta que entra en esta escena shanghainesa el tercer protagonista: Mark, un empresario alemán que se involucra con Cocó a pesar de estar casado. "Por todos lados había errores cometidos a propósito o sin querer; por todos lados había arrepentimiento y culpa. Esas cosas existen en todas las fibras de mi cuerpo, en cada nervio".
Con intención o sin ella, "Shanghai Baby" tocó recodos sensibles de la sociedad china que la catapultaron hasta romper las barreras del sonido del mundo editorial, sin que el argumento en si mismo la inmortalice en la historia de la literatura. Como a esas producciones cinematográficas que hacen que deslaves de cinéfilos se adentren en las salas de proyección ya que tratan ocultos temas eclesiásticos y, pasado el tiempo, no se les recuerda más que por el ruido de la polémica.
Cocó escucha Portishead, usa colonia Shisheido, se viste con ropa sensual y exhibicionista de colores ácidos y asiste a locales nocturnos en los que las drogas y el alcohol son los platos principales. Disfruta y padece las mieles y los crímenes de lo universal en mundo creado con prosa fresca y ligera. A pesar de estar a más de medio día de diferencia -geográficamente-, leer Shanghai Baby es sentir la inevitable aversión y el delicioso arraigo de ver la imagen transgresora en el reflejo de un espejo, en un mundo civilizado y global que sigue cometiendo la barbarie de quemar libros sin saber que esas llamas se explayan sin fronteras. "Siempre existirá un momento en el cual un toque noble, sin culpa, se apodere de nuestros corazones, como cuando la mano de Dios se extiende y en trance hace un gesto vacío en el mundo".
martes, septiembre 19, 2006
la fallaci
jueves, septiembre 14, 2006
columbia reloaded

otra vez un chamito con cara de angelito, saca de su chaqueta negra tremenda pistolota. el blanco es el pana que un dia le salio con una patada, la ninha bonita que nunca le paro, y el resto de los companheros de clase a los que le tenia arrechera. en total son dos muertos (incluido el), 19 heridos, el panico, la evidencia de que al interno de esa sociedad algo pasa. y grave. una alarma que grita que el problema esta en constante expansion.
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que no me duele latinoamerica, que me fui porque soy pura comodidad, que no soy feliz en ninguna parte.
las palabras me quedaron retumbando mientras el indiano, duenho del centro de comunicaciones (con cabinas hechas de espejos y miles de idiomas y emociones), me preguntaba en italiano machucado por que lloraba, si estaba bien.
eres feliz? por que te fuiste de tu pais? que estemos aqui no quiere decir que nos hallamos olvidado de nada, verdad? seguramente regresaremos, con un monton de experiencias e ideas que van a servir para algo, que seran utiles para alguien.
me provocava entablar esa comunicacion con el pero que va, el llanto no me dejo y no estaba de animos.
que dura y cruel puede ser la confianza.
la memoria no se apaga. y menos cuando se trata de patria y de afectos.
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llego la primera lluvia del otonho. y hoy mas que nunca hace tiempo. y frio
miércoles, septiembre 13, 2006
martes, septiembre 12, 2006
literatura nacional

es el quinto premio nacional de literatura de colombia 2006 y los nominados son...
William Ospina
Laura Restrepo
Gonzalo Márquez Cristo
Fernando Soto Aparicio
Enrique Serrano
Héctor Abad Faciolince
Juan Manuel Soto
Ramón Illán Bacca
Flor Romero
Policarpo Varón
Unos los conocemos y otros no. unos llegan y otros, lamentablemente, no. pero no se trata de quejarnos aqui y ahora de la mala distribucion de los latinoamericanos en latinoamerica. se trata de hacer un ejercicio mental sobre quienes suenan cuando se habla de un premio nacional de literatura en venezuela. que escriben, cuantos anhos tienen, que hacen!
no digo que seamos parte del realismo sucio, pero somos luis britto garcia? somos mendez guedez? quienes somos?
hay que meditar gente, hay que meditar.
jueves, septiembre 07, 2006
McOndo y despues

Por Edmundo Paz Soldán. Agosto 2006
Diez años atrás, Alberto Fuguet y Sergio Gómez publicaron la antología McOndo –en la que se encuentra un cuento de quien esto escribe--, y un grupo de escritores mexicanos conocidos como el Crack difundió su manifiesto. Así, irónicamente, estos narradores que se preciaban de ser tan individualistas que no querían representar a sus países y mucho menos a su generación, le dieron su sello más conocido a la generación de escritores latinoamericanos que comenzó a publicar en la década del noventa (entre los que se encuentran nombres de peso como los de Rodrigo Fresán e Ignacio Padilla).
Los críticos atacaron con tanta furia a McOndo y al Crack que parecía que estos escritores habían cometido alguna transgresión de trascendencia. Viscerales, los escritores de McOndo se habían puesto a combatir el estereotipo de América Latina como un continente “realista mágico” –el bucólico espacio rural donde lo exótico es cotidiano— con otro estereotipo –América Latina como un continente urbano, de centros comerciales repletos de jóvenes alienados a la cultura popular norteamericana; por su parte, en un momento de celebración de la mezcla creativa entre la cultura alta y la popular, el Crack proponía una suerte de elitista reestablecimiento de valores, la literatura “seria” como parte fundamental de una cultura alta que no tenía mucho que ver con la cultura popular. No había mucho en común entre McOndo y el Crack, pero con el tiempo estos dos nombres se convirtieron en sinónimos, formas intercambiables para designar a toda una generación de escritores más diversa que las propuestas que encerraban tanto McOndo como el Crack (pertenecen a ella, por ejemplo, Mario Bellatin y Mayra Santos-Febres).
Ahora que el ruido y la furia han cesado, comienzan las evaluaciones. Hace un par de semanas, bajo la dirección del escritor Fernando Iwasaki, un grupo de críticos y escritores se reunió en El Escorial para analizar a la generación de los noventa. Algunos puntos dignos de mención: para el mexicano Christopher Dominguez Michel, la narrativa latinoamericana siempre se caracterizó por tener una conexión muy estrecha entre la literatura y la identidad; esa conexión dejó de ser útil en los noventa, y hoy resulta cada vez más difícil diferenciar entre las literaturas nacionales. El escritor Jorge Volpi, más provocativo y contundente, llegó al extremo de señalar: “La literatura latinoamericana ya no existe, se extinguió poco a poco durante los últimos años del siglo XX y, si las condiciones se mantienen como hasta ahora, no parece existir ninguna posibilidad de que resucite”.
El crítico cubano Ernesto Hernández Bustos coincidió en que uno de los aportes más significativos de la generación de los noventa ha sido la problematización de las literaturas nacionales, aunque matizó que existía un peligro en la forma en que los escritores habían decidido apostar por la geografía en vez de la historia (muchas novelas que transcurren en todas partes, pero que carecen de densidad histórica). Los escritores del Boom se legitimaron gracias a una visión explícita de la historia por encima de la geografía; los escritores de hoy, advirtió Hernández Bustos, “se hunden en un cosmopolitismo meramente cartográfico”. El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez coincidió con el crítico cubano, y fue algo más preciso: de García Márquez, por ejemplo, sugirió que había que aprender su lúcida visión de la historia y no los fuegos de artificio de su “realismo mágico”.
En los flujos y reflujos que caracterizan a la literatura latinoamericana, la pulsión cosmopolita no es una novedad. El crítico venezolano Gustavo Guerrero recordó que el principio de esta historia puede rastrearse a Darío y los modernistas, nuestros primeros escritores “cosmopolitas y contemporáneos” (las palabras son de Octavio Paz). El francófilo Darío, señaló Guerrero, fue ignorado en Francia; apenas hubo una reseña de sus libros, de Valery Larbaud, en 1907. Darío terminó sintiéndose en París como “un extranjero entre estas gentes”.
Guerrero lee el fracaso de Darío como la escena primitiva de nuestra modernidad literaria. El horizonte de expectativas francés sobre América Latina, que quiere exotismo y no sofisticación, hace que los modernistas fracasen en Francia. Una de las claves de la generación de los noventa es, entonces, la denuncia sistemática de la fuerza coercitiva del horizonte de expectativas. El Boom internacionalizó nuestra literatura, pero, a la vez, sobre todo gracias a García Márquez, ratificó un horizonte de expectativas para América Latina. La generación actual quiere rescatar la internacionalización, y rechazar ese horizonte limitado con el que se recibe a la literatura latinoamericana. Que se siga discutiendo sobre esto a un siglo de Darío y compañía demuestra que la generación de los noventa peca de optimista si cree que va a cambiar pronto ese horizonte de recepción.
Más provocaciones de Volpi: “La literatura latinoamericana siempre fue una construcción imaginaria, de modo que tampoco es necesario lamentarse mucho de su desaparición”. Lo cierto es que es más difícil que desaparezcan las construcciones imaginarias que la reales. Tenemos literatura(s) latinoamericana(s) para rato. Esta generación debe preocuparse más de la escritura que de lo que debería ser o no ser nuestra narrativa. Hasta el momento, tenemos muchos cuentos perfectos, algunas novelas ya clásicas, y una ensayística esmirriada. Por ahora, es poco.
(del blog de Alberto Fuguet http://albertofuguet.blogspot.com)
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